
Los mejores balnearios de España: aguas, indicaciones y cómo escoger
Bicarbonatadas, sulfuradas, ferruginosas o cloruradas: qué trata cada agua mineromedicinal y en qué provincia encontrarla.

Dos mil años de cultura termal
Los romanos llamaron Aquae Calidae a media península. Ourense, Caldes de Montbui, Alhama o Archena siguen brotando en los mismos puntos donde se levantaron las primeras termas. España es hoy el país europeo con más manantiales declarados por metro cuadrado.
Qué trata cada tipo de agua
- Sulfuradas: vías respiratorias crónicas y afecciones de la piel.
- Bicarbonatadas: digestivas y hepáticas; suelen beberse en cura hidropínica.
- Cloruradas sódicas: reumatología, recuperación muscular y estrés.
- Ferruginosas: anemias y estados de fatiga.
- Sulfatadas cálcicas: dermatología y cicatrización.
La concentración importa tanto como el tipo. Un agua sulfurada de 12 mg/l no actúa igual que una de 80 mg/l, y esa cifra siempre aparece en el análisis oficial que el balneario debe exhibir.
Cómo se usa un circuito termal
El orden clásico es calor seco, agua templada, contraste frío y reposo. Entre 10 y 15 minutos por estación, nunca más de 30 en agua caliente, y al menos un litro y medio de agua bebida a lo largo del circuito.
Evita el alcohol, las comidas copiosas antes del baño y los circuitos largos si tienes hipertensión no controlada, embarazo avanzado o cardiopatía. Consúltalo con el médico del centro: en un balneario auténtico siempre hay uno.
Termalismo social y ayudas públicas
El programa de termalismo del Imserso permite estancias subvencionadas de 8 a 12 días para personas mayores de 65 años o pensionistas, con reconocimiento médico incluido. Las plazas se solicitan a comienzos de año y se agotan pronto: conviene tener la documentación lista en diciembre.
Viajar bien no consiste en hacer más cosas, sino en volver con una menos encima.

